jueves, 20 de febrero de 2014

¿Aceite para aclarar el pelo?

¡Buenas a todos! En el día de hoy voy a hacer un review al Aceite aclarante de la marca Inecto. Propablemente las que compren en Farmacity lo pueden encontrar en las gondolas donde están los productos de decoloración y tinturas.
El mes pasado fui a Farmacity para comprar unas cosas que necesitaba, y decidí comprar para probar este Aceite aclarante, ya que me dio mucha curiosidad. También vi la Crema Aclarante de la marca Manzanil, pero no sabía si comprarla o no... ¿Alguna ya lo probó?.
A mi me encanta teñirme el pelo, y decolorarme una sección para que quede más clara que el resto (solo una vez lo decoloré por completo para poder teñirlo de azul), y siempre estoy en busca de productos que no sean tan dañinos a mi pelo como lo son los polvos decolorantes.
Todo perfecto, llego a mi casa con las compras hechas y después de guardar todo se me ocurrió abrir la botellita para ver que olor tenía, así que la abrí,  respiré profundo y por poco no se me rostizan los ojos. EL OLOR ES FUERTÍSIMO, a tal punto que me hizo lagrimear y me quemó la nariz (nada serio che, no se asusten).
Recién hoy se me ocurrió probarlo ya que me quería teñir el pelo de fucsia (Crazy Colors de Issue).
Según leemos en la botellita, con este aceite podemos llegar a una decoloración media. Perfecto, ya que me decoloré el pelo por completo casi para fin de año y no me lo tení tantas veces desde entonces.
La formulita es una parte de aceite mezcladas con dos partes de agua oxigenada de 30 volúmenes (te recomiendas obviamente usar las de Inecto). Aunque tengo el pelo corto (me lo corté yo misma porque no tenía ganas de ir a la peluquería), tuve que usar dos medidas de aceite y cuatro de agua oxigenada. (usé como medida una tapa de desodorante roll-on que se me terminó).
Al principio cuesta un poco integrar bien el aceite con el agua, recomiendo mezclarlo en un lugar ventilado porque el olor es fuertongo. Después de unos minutos tiene una consistencia como de espuma pesada, no se si me explico.
El resultado de la primera aplicación fue bueno, pero no se me decoloró demasiado el largo, las raíces quedaron naranjas, y el mechón que ya tenía decolorado quedo más clarito. Recomiendan enjuagarte la cabeza con agua tibia y shampoo. Me sequé el pelo con secador, e instantáneamente noté que estaba como grasoso, no al punto de que sea feo al tacto, pero grasoso en fin, cosa que es normal, si tenemos en cuenta que es aceite, y la verdad que a comparación de los polvos decolorantes no sentí el pelo seco, ni pajoso.
Una vez que me sequé el pelo esperé unas horas y volví a realizar el mismo procedimiento, pero esta vez agregué una medida más de aceite y dos de agua oxigenada. El resultado fue genial, me quedó como un rubio cobrizo, bastante copado.
 ANTES
     DESPUÉS

Ninguna de las dos aclaraciones, decoloraciones o lo que sean me sacaron los mechones verdes que quedaron de residuo de aquella vez que me teñí de azul. Algo que noté cuando me enjuagaba el pelo era que el agua salía de un color celeste, pero desconozco si fue por que es así, o porque me saco un poco de la tintura que tenía.
Como me teñí de fucsia la verdad no sentí la necesidad de seguir aclarando el pelo, pero creo que hasta una tercera aclaración se puede hacer en un día (obviamente que lo más recomentable por más que este método no sea tan destructivo para el pelo es hacerlo con un período de tiempo más largo).
Lamentablemente como buena salame que soy, me olvidé de sacar fotos al color de la segunda decoloración :( Pero la verdad el color que me quedó me gusto muchísimo, capaz me deje ese cuando se me vaya lo fucsia.
También lo probé en las cejas, ya que las tengo muy oscuras, y el resultado quedó bastante bien.

Creo que este producto cumple lo que promete, es decir una decoloración media. Desconozco si se puede llegar a lograr una decoloración a blanco, pero lo que decolora no lo deja ni pajoso ni nada, el pelo queda como si le hubieses puesto un serum.

¡Espero que les sirva, y si lo prueban cuentenme como les fue!
Saludos.



miércoles, 12 de febrero de 2014

Menjunje raro de fideos

A veces me pregunto como hago para que se me ocurran estos menjunjes raros, pero bueno, estuvo rico (créanlo o no jaja).
Como siempre, llega la hora del almuerzo y me pongo a revisar por toda la cocina en busca de cosas comestibles, y oh sorpresa, me encontré con unos kanikama (palitos hechos de cangrejo) en el freezer, así que se me ocurrió hacer una especie de spaguetti a la carbonara super trucho, ya que ni siquiera se puede considerar como tal, pero es para que se den más o menos una idea.

Les dejo la receta por si quieren probarlo, ¡es super fácil!

Los ingredientes que se necesitan son (no le den bola a las marcas, usen las marcas que tengan en casa):

- Fideos tipo spaguetti, tallarín, o el que más te guste
- 3 o 4 Barritas de Kanikama, Surimi
- Media cebolla blanca
- 1 o 2 huevos
- Un chorrito de leche
- Una cucharada sopera de Queso rallado
-Sal y condimentos a gusto (además de la sal yo usé pimienta, orégano y ají molido)

Ingredientes opcionales:
- 1 cucharada de polvo para preparar Salsa Rosa.
- 1 ajo chiquito



Procedimiento:

1- Ponemos a hervir agua en una ollita y le ponemos un puñadito de sal.
2- En el caso de tener las barritas de Kanikama congeladas, las ponemos unos minutos en el microondas, o en una ollita de agua hirviendo, solo para descongelarlos un poquito. Y las vamos a cortar en trocitos pequeños como los de la imagen.


3- Pelamos y enjuagamos con agua la cebolla. En este caso yo usé la mitad, pero si te gusta con más cebolla podés ponerle toda. La picamos bien chiquita y la reservamos.

4- Cuando el agua este hirviendo le agregamos los fideos.

5- En una sartén u olla pequeña, ponemos a cocinar la cebolla con un poco de aceite y le agregamos un poco de sal para que se transparente (¡poquita, no todo el paquete!). Si le vas a agregar ajo, lo que yo hice es poner el diente junto con la cebolla, pero con la piel, esto hace que se vaya cocinando el ajo lentamente y no se queme.



6- Cuando vemos que la cebolla ya está doradita le agregamos los condimentos que queramos, retirando antes el ajo que debe estar blandito. Le sacamos la piel y lo cortamos en pedacitos chicos y se lo agregamos a la cebolla junto con los pedacitos de Kanikama para que se cocinen.


7- No te asustes si los Kanicama se empiezan a desarmar porque es normal, los vas a cocinar hasta que esten un poquito dorados, y le vas a agregar la cucharada de Salsa Rosa en polvo junto con un chorrito de leche, lo mezclas bien y lo retiras del fuego.

8- En un bowl aparte batís 1 huevo, si ves que no te va a alcanzar para la cantidad de Kanikama o de pasta que tenés le podés agregar otro. Le pones un poco de sal y le agregas la cucharada de queso rallado.

9- Cuando los fideos estén cocidos los vas a colar, pero reserva medio vasito del agua de cocción.

10- Cuando la mezcla de Kanikama se haya enfriado la vas a mezclar con los huevos.

11- En la misma olla donde cocinaste los fideos (no tiene que estar al fuego), los vas a poner ya escurridos, y le vas a agregar la mezcla de huevo con Kanikama, y con una cuchara sopera vas a revolver bien, hasta que se haga una especie de salsa. No es necesario poner la preparación al fuego ya que los huevos se cocinan con el mismo calor de la pasta. Si te queda una preparación un poco seca le podes agregar un poquito del agua de cocción. (En mi caso, usé la misma sartén de la preparación del Kanikama)


12- Servís en un plato y ¡listo!



Anímense a probarlo, es una comida que se cocina rápido, ideal para cuando no tenés mucho tiempo o no tenés ganas de cocinar algo más elaborado. Si no podés comer huevo, o no te gusta, podés usar crema de leche o nata, pero el sabor no va a ser el mismo. En vez de Kanikama podes usar jamón cocido o panceta, pero el sabor no va a ser el mismo. Espero que se entienda bien mi explicación, cualquier cosa pregunten.
¡Espero que les guste!
Adiosines, charines.

Un poco sobre mí

Ah, el viejo blogger... Siempre que recuerdo este lugar se me vienen muchos recuerdos de cuando era más pendej... más chica y escribía historias (fan-fics berretas) de Sonic (personaje de videojuegos). Si, se podría decir que pasaba una gran parte del día metida acá, perdida en mi mundo de fantasía. Pero llegó un momento en el cual deje el nido de blogger para aterrizar en otro sitio, conocido como deviantART, donde plagué mi cuenta (bah, plagar no sería la palabra adecuada, porque no dibujé TANTO) de fan art de Sonic (otra vez sopa) y dibujos de otras cosas que me gustaban, por lo que poco a poco me olvidé de mis blog, de mis historias, y de algunas cuantas amistades que se quedaron acá (algunos los pude volver a encontrar en deviantART).
Capaz se pregunten (o no) porque volví acá, y la respuesta es sencilla, porque quiera o no uno siempre termina volviendo a las raíces, a recordar y tener nostalgia de todas esas cosas que hacía uno back in da' day.

¿No les pasa que cuando ven un producto nuevo que sale en el mercado, lo primero que hacemos antes de comprarlo es buscar en Google opiniones sobre el mismo?, bueno, al menos yo hago eso, y créanme, algunas veces ver reviews de los productos antes de comprarlos te salva de gastar plata al pedo en algo que no sirve para nada. Y la mayoría de las veces, esos reviews provienen de blogs, así que se me ocurrió hacer eso, reviews de cosas que compre, para que los demás puedan ver si funcionan o no, y si les conviene comprarlas o no. Obviamente que es pura y exclusivamente mi humilde opinión, pero capaz ayudo a que alguien no tire su dinero a la basura.

Y bien, ¿quién soy yo?, si bien en la mayoría de las redes sociales me apodo como "Kat" o "Kattus" mi verdadero nombre es Daira (si, ya se, nombre raro), tengo 19 años, estoy de novia hace 2 con mi querido novio Pedro, que me banca en todas, y estoy terminando de cursar las malditas últimas materias del secundario para empezar a estudiar la carrera de Corrección de textos en el Instituto Eduardo Mallea, ya que me encanta corregir las faltas de ortografía.

Así que bueno, creo que ya se cumplió el propósito de esta entrada de blog, así que los saludo con un gran abrazo.

¡Adiosines, charines!